
Nadie dijo que esto fuera fácil, y no lo es. Depende del día te resulta algo más fácil o difícil sonreir. Esta sonrisa que fue tuya todo este tiempo y que siempre, pase lo que pase lo será.
Escucha esta garganta con arena, rota de tanto suplicar un poco de amor.
¡No digas nada! sólo bésame, vamos a hacer nuestra esta habitación, vamos a recuperar este tiempo perdido. Y que sólo sea una pesadilla y eliminarla de nuestras cabezas. Sólo escuchar un te quiero, el más dulce del mundo.
Y volver a ver ese brillo en nuestros ojos. El brillo del amor.