Sonrisas

Sonrisas

viernes, 31 de diciembre de 2010

Garganta con arena.

Apenas unos metros y parece que estás a miles de kilómetros. Y que cada vez te alejes más y más me mata por dentro, creo que mi corazón ya no aguanta ni un día más. Estoy aquí, sin esconderme, te dejo que me encuentres. Mírame, estoy aquí, con mis sentimientos desnudos y el corazón abierto. Coge lo que quieras, es todo tuyo, no dejes que se parta aún más de lo que está. Sólo te pido que me dejes encontrarte, pero no quieres. Te escondes y te refugias cada vez más en esas ansias de libertad acumuladas. Y ¿Ahora qué?



Nadie dijo que esto fuera fácil, y no lo es. Depende del día te resulta algo más fácil o difícil sonreir. Esta sonrisa que fue tuya todo este tiempo y que siempre, pase lo que pase lo será.



Escucha esta garganta con arena, rota de tanto suplicar un poco de amor.


¡No digas nada! sólo bésame, vamos a hacer nuestra esta habitación, vamos a recuperar este tiempo perdido. Y que sólo sea una pesadilla y eliminarla de nuestras cabezas. Sólo escuchar un te quiero, el más dulce del mundo.

Y volver a ver ese brillo en nuestros ojos. El brillo del amor.